sábado 22 de agosto de 2009

Desmontando el efecto Osborne

Cuando Apple hizo público en junio del 2005 que iba a abandonar la arquitectura PowerPC para pasarse a Intel se habló durante algún tiempo del efecto Osborne, esto es, que con el anuncio de los nuevos equipos meses o incluso años antes de que estos estuvieran listos muchos usuarios esperarían a los nuevos equipos de forma que las ventas de los actuales se resentirían considerablemente.

¿Y por qué se le llama a esto efecto Osborne? La leyenda dice que una empresa denominada Osborne Computer Corporation tenía en el mercado un bastante exitoso ordenador denominado Oborne 1 puesto a la venta en abril de 1981, pero para cuando se anunció en 1983 un nuevo modelo las ventas del Osborne 1 prácticamente se congelaron, provocando la quiebra de Osborne Computer Corporation. ¿Y por qué lo llamo leyenda? ¿Es que no es así? Pues... no.

O sea, como toda leyenda, parte de verdad tiene. Las ventas del Osborne 1 sufrieron a causa del anuncio del nuevo ordenador pero... bueno, no adelantemos acontecimientos y estudiemos un poco la historia de esta curiosa empresa.

Adam Osborne, el fundador de la misma, no era desde luego ningún desconocido en el mundo de la microinformática. No en vano, estaba en él desde el principio, desde la salida del Intel 4004 (el primer microprocesador de la historia) y los heroicos tiempos del Homebrew Computer Club de donde salieron tantas y tantas empresas (la más popular de todas ellas fue Apple Computer).

El Homebrew Computer Club era el lugar de reunión en California de los primeros entusiastas de la microinformática, gente cuyo sueño (y cuyo hobby) era construirse su propio ordenador personal. Pensemos que hasta el nacimiento de la industria de la microinformática con el Altair 8800, los ordenadores eran grandes cacharros pensados para las empresas y, como mucho, centros de educación, donde si tenías suerte podías acceder a algún tipo de sistema de tiempo compartido como un PDP-6 o similar o comprar tiempo de proceso a alguna empresa que alquilara su ordenador.

Sin embargo, tras la invención del microprocesador por parte de Intel (el ya citado Intel 4004), en la primera mitad de los años 70 ya existía la tecnología suficiente como para poder construirse uno su propio ordenador. Con mucha dificultad, sí, pero se podía. Para los estándares actuales eran cacharros feos y toscos, aunque para la época eran aparatos tremendamente sofisticados, casi casi ciencia ficción. Hasta por lo menos la segunda mitad de los 70, los primeros ordenadores personales que se construían, como el ya citado MITS Altair 8800 o el Apple I eran básicamente kits destinados a los aficionados, los cuales tenían que montar y en muchos casos soldar a mano siguiendo unas instrucciones hasta, muchas horas y sudores después, tener algo que pudiera funcionar (y no digamos ya que sirvieran realmente para algo, aparte del didáctico ejercicio de montaje en sí).

En este escenario, Adam Osborne fue dándose a conocer gracias a su empresa fundada en 1972 Osborne & Associates, la cual se dedicaba a la publicación de libros para los aficionados a la informática. Estos libros se caracterizaban por ser manuales de gran calidad didáctica, muy fáciles de leer y seguir, por lo que eran casi de consulta obligada.

Por supuesto, el Homebrew Computer Club no era el único lugar del mundo donde había aficionados a la microinformática, pero digamos que si pudiéramos volver a la década de los 70 y pudiéramos elegir un sitio donde estar para poder ser espectadores de lujo del nacimiento del sector, el lugar ideal sería las sesiones del Homebrew Computer Club.

En cualquier caso, a medida que el mundo de la microinformática se iba desarrollando y con ella su mercado, también lo iba haciendo la empresa de Adam Osborne. En 1977 llamó la atención del gigante editorial McGraw-Hill, que adquirió Osborne & Associates y creó un nuevo sello dentro de la misma donde dar cabida a los libros relacionados con la informática.

Se dice que en 1980 Adam Osborne visitó los laboratorios de, cuáles si no, Xerox PARC, donde vio el Xerox Notetaker, un ordenador "portable", que no portátil, y la idea le impresionó tanto que decidió crear su propia compañía para fabricar y comercializar un ordenador basado en el Notetaker.

Tanto si es cierta esta historia de la visita a Xerox como si no, Adam Osborne se puso en contacto con Lee Felsenstein, un diseñador de circuitos lógicos que había trabajado antes con él en la revisión de algunos de sus libros y también en el diseño del ordenador Sol-20. Tras estudiar ambos varias ideas para su nuevo ordenador, finalmente anunciaron la definitiva: un ordenador compacto y transportable de una sola pieza, alimentado por baterías y lo suficientemente pequeño como para poder utilizarse en el asiento de un avión. Había nacido el Osborne 1, y para fabricarlo y comercializarlo fundaron la Osborne Computer Corporation citada más arriba.

El ordenador final contaba con un monitor de 5 pulgadas, dos disqueteras de 5 1/4, un procesador Z80 a 4 Mhz, 64 kbytes de RAM, sistema operativo CP/M y unos 15 kilillos de peso en un diseño compacto que asemejaba un maletín, todo ello al precio de $1795, aproximadamente la mitad que cualquier ordenador similar de la época.


Por supuesto, por su misma concepción, el Osborne 1 no era un ordenador enfocado a los aficionados del Homebrew Computer Club sino que su público objetivo estaba en el mercado corporativo. No en vano, Adam Osborne contactó con los principales fabricantes de software de la época para que su Osborne 1 estuviera bien arropado de aplicaciones útiles para este sector, como por ejemplo el procesador de textos Wordstar, el líder en el sector hasta que fue desbancado a mediados de los 80 por Wordperfect, o tras la negativa de los creadores de la hoja de cálculo VisiCalc contrató a Richard Frank para que creara SuperCalc, una hoja de cálculo inspirada en el líder del momento en el sector.

El ordenador fue todo un éxito, llegándose a vender unas 10.000 unidades mensuales (pensemos que muchos fabricantes de la época ni siquiera vendieron esa cantidad en toda su vida).

Sin embargo, tras la salida del IBM PC en agosto de 1981 (sólo 4 meses después del Osborne 1) las ventas se estancaron e incluso llegaron a reducirse. No demasiado, claro, pero no dejaba de ser significativo que en vez de aumentar bajen. Hay que hacer algo.

Y algo hicieron. Osborne Computer Corporation anunció en 1983 que estaban trabajando en un nuevo y mucho más avanzado ordenador. Por supuesto, esto hizo que las ventas sufrieran aún más. Finalmente, en septiembre de 1983 la empresa se declaró en bancarrota y tuvo que cerrar sus puertas para siempre. ¿Qué fue lo que pasó?

El anunciar un nuevo producto meses (¿o años?) antes de su comercialización final puede efectivamente ralentizar las ventas actuales, pues los clientes que no necesitan para ya el producto actual pueden esperarse a que salga el nuevo modelo. Sin embargo, esto no es del todo cierto. Se reducen las ventas propias y las de la competencia. Microsoft e IBM son expertos en utilizar esta táctica, e IBM ya ha sido demandada (y perdido el juicio) por abusar de la misma.

Es decir, al anunciar Osborne un nuevo ordenador no sólo hace que el que pensaba comprarse un Osborne 1 se piense si lo necesita ya o puede esperar a ver el nuevo modelo, sino que el cliente que pensaba comprarse un, digamos, IBM PC se plantee esperar también a ver cómo de avanzado será el nuevo ordenador de Osborne para ver si le merece la pena este o no.

Pensemos, por ejemplo, en la situación actual. Microsoft tiene problemas con Windows Vista. Incluso hay gente que está pasando de Microsoft y se está yendo a Macintosh o a Linux. ¿Y qué hace Microsoft? Anuncia Windows 7, que no estará disponible en al menos un año. Y por si acaso deja utilizar la beta de forma gratuita hasta el 2010. ¿Que Microsoft deja de vender Windows Vista con esto? Pues seguramente. ¿Que eso es mejor que la gente se pase a otras plataforma? Desde luego. Tal vez ni siquiera así se puedan retener a estos usuarios y acaben cambiando de plataforma, pero por lo menos te van a dar una segunda oportunidad, y de paso haces que la competencia también tenga menos ventas. Cuando el anuncio consigue reducir el número de "deserciones" por encima del número de ventas no realizadas, para la compañía puede ser una buena apuesta.

Pues básicamente, esa es la idea que hay detrás del movimiento de Osborne Computer Corporation. Se sabía qué efecto causaría y ya se habían puesto las medidas necesarias para contrarrestarlo. Al principio lo pasó mal, pero pronto se repuso y volvió de nuevo a ganar dinero. ¿Entonces, por qué quiebra la empresa unos meses después?

Pues el motivo fue por un error de cálculo. En 1983, tras el anuncio del nuevo modelo, uno de los vicepresidentes de la compañía sugirió a Adam Osborne que el montón de placas base del antiguo modelo que tenían almacenadas, por valor de $150.000, fueran completadas y vendidas, y así ganar dinero con ellas en vez de perder los $150.000 por obsolescencia del stock.

A Adam Osborne le pareció bien y se pusieron manos a la obra. El problema es que el gasto de completar estas placas base supuso unos gastos de $2.000.000 que la tesorería de la empresa no podía ni de lejos cubrir, y ante el agujero creado y la imposibilidad de encontrar financiación urgente, la empresa se encontró con absolutamente nada de liquidez, y eso fue lo que la hizo quebrar.

Si no terminas de verlo claro vamos a poner otro ejemplo. Imagina que estás en la siguiente situación. Tienes tu trabajo (es decir, unos ingresos constantes), vives en un piso de tu propiedad, tienes tu coche... etc. Y entonces decides que vas a irte de viaje en tu mes de vacaciones por el mundo. Y entre los gastos, los cambios de moneda, los imprevistos, los recuerdos... no calculas bien y gastas demasiado.

Cuando finalmente vuelves y te pones a hacer cuentas, te das cuenta que te has gastado mucho más dinero del que tenías ahorrado, y con esto no me refiero dinero reservado para el viaje sino en general. Ni todos tus ahorros juntos (la tesorería de la empresa) cubren los gastos. Y al mes siguiente te llega la hipoteca, la luz, el agua... y aparte tienes que vivir, es decir, hay que comer, ir al trabajo... si tus ingresos siguen sin ser suficientes para cubrir todas las facturas, tienes un serio problema. Puedes intentar refinanciar tu deuda, si no se puede o se tarda demasiado vender el coche, vender la casa y adquirir otra más económica, y con los beneficios pagar parte de las deudas... puedes hacer muchas cosas, pero estas soluciones exigen tiempo y los acreedores puede que no sean muy pacientes y te acaben embargando (por cierto, los retrasos en los pagos también generan intereses, por lo que cada día que pasa sin pagar debes más). Pues, básicamente, esta es la situación en la que se encontró Osborne Computer Corporation.

Así que, cuando te hablen del efecto Osborne, que sepas que, en realidad, Osborne quebró por otros motivos y no por el anuncio de un ordenador nuevo...

4 comentarios:

  1. Que buen blog, a pesar de ser tan nuevo, lo que se ha publicado es buenísimo

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  2. Gracias Jorge. La verdad es que los comentarios y críticas recibidas hasta el momento no hacen más que sonrojarme y darme un motivo más para esforzarme en cada publicación.

    Gracias a todos, los que escribís y los que no, por leerme.

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  3. Wuao este blog me encanta... Como dice Jorge, a pesar de que no hay muchos articulos (el blog es nuevo), son de muy buena calidad, muy interesantes...
    realmente bueno ! te felicito !
    Que chevere es enterarse de todas estas cosas del mundo de la informatica !

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  4. Muy, muy interesante. Y muy bien explicado. Descubrí tu blog hace un par de días y a cada post que leo me parece mejor.

    Te has ganado otro lector.

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